jueves, 21 de mayo de 2009

Por Chile


Fesal Chain, poeta, narrador y sociólogo

Tantas veces miramos los chilenos y chilenas como indeseables a los hombres y mujeres críticas de nuestra idiosincrasia, o de nuestros horrores y errores. Nadie queda libre de "pecado", quien más quien menos, desde su propia óptica, ideología, deseos e intereses, no quiere que nadie ande hurgando en el closet de la chilenidad, los cadáveres escondidos.

Son muchos los chilenos y chilenas, especialmente los luchadores sociales, los creadores y artistas, que han sido negados por justamente tener una mirada crítica, una mirada desencantada y anti mítica de la realidad del mundo social y cultural. Ya es prácticamente un lugar común nombrar a Recabarren, a Gabriela Mistral, a la Violeta Parra, a Edwards Bello o a Pablo de Rokha, como las víctimas por antonomasia de la exclusión cultural y social, cuando éstos estuvieron vivos.

No se trata de la incomprensión por parte de la sociedad toda del artista rebelde, o de la negación por parte de las clases dominantes del luchador o artista de izquierda comprometido con su pueblo. Me refiero más bien y sin negar lo anterior, de lo refractario que ha sido, es y probablemente será, nuestra sociedad completa, a la cultura y la reflexión como tal, como esencia y manifestación de lo humano que se mira a sí mismo, y no da la espalda a lo que realmente importa. Esas preguntas tan básicas, que no sé si en las Escuelas, Liceos o Instituciones educativas se enseñan a formular hoy: Quiénes somos, de dónde venimos, para donde deseamos ir como individuos y como sociedad, cuál es nuestro núcleo esencial o como dijera el Cardenal Silva Henríquez, más allá de estar o no de acuerdo con algunos de sus postulados en dicha carta: ¿Cuál es el alma de Chile?

Me lo decía un amigo hace muchos años, se trata de la supremacía de nuestra vocación de "bárbaros" y ya no de "bárbaros sencillos" como escribiera Gabriel Celaya, sino de bárbaros pedantes, prepotentes, racistas, y arribistas. Nuestro ser Cóndor y no Huemul, como decía la Mistral. Nuestro por "La razón o la fuerza" y ni siquiera la integración de ambas realidades o voluntades. O como decía Camus, al menos saber optar por el sable cuando realmente es herramienta del espíritu, que no es sino defender el espíritu a como de lugar.

En suma nos hemos ido convirtiendo en individuos y masas esencialmente fascistas. Entendido el fascismo como esa fuerza por imponer una voluntad del que ignora lo que realmente importa a lo humano y no sabe que lo ignora y cree que tiene la verdad y la razón.

Hace un tiempo una dirigenta concertacionista decía frente a la realidad de la izquierda cubana y revolucionaria, que ella no estaba de acuerdo con los "despotismos ilustrados", sin embargo las opciones que hemos tenido como sociedad chilena durante al menos los últimos 35 años, no han sido más que despotismos bárbaros y liberalismos bárbaros. Al respecto escuché casi detenidamente el Mensaje al Congreso Pleno de Michelle Bachelet, y sin entrar en detalles que en realidad aburren, me llamó mucho la atención que no fuera sino un mensaje absolutamente caritativo y paliativo enmarcado en un lenguaje contable.

Logros y bonos al por mayor y menor. Y es que esa ha sido la lógica de los últimos gobiernos, la lógica de una pequeña burguesía ansiosa de obras y "afectada" por la pobreza y la falta de una vida "mínimamente digna" de una gran mayoría de chilenos,y que como lo he escrito muchas veces, "desea" formar paisajes, personas y clases a su imagen y semejanza. Una mirada más bien católica conservadora en lo ideológico y liberal en lo económico, más que laica y comprensiva, es decir con mayor capacidad de diagnóstico y solución de los problemas infraestructurales de la sociedad chilena, tanto económico sociales como espirituales.

Por ejemplo y sólo a modo de ejemplo, en el ámbito cultural, se persiste en los problemas educativos de acceso y calidad, y no en aquellos que apunten a formar una conciencia que se planteé qué tipo de seres humanos queremos ser y qué relaciones sociales nos hacen bien, nos dan integridad y riqueza ética y que a su vez nos entregue, esta misma conciencia global, capacidad cognitiva y emocional para afrontar y construir la realidad social que debemos descubrir y deseamos realmente.

Es cierto que los problemas sociales y económicos de las mayorías son apremiantes, pero quienes nos hemos dedicado a reflexionar en torno a ellos desde el mundo de la ciencias sociales y desde las disciplinas del mundo social, muy bien sabemos que las aplicaciones en el ámbito de las políticas económicas y públicas en general, siempre dependen de una óptica mayor, de una visión del mundo determinada.

El liberalismo católico conservador y "bienhechor" quiere un país capitalista con rasgos humanos,un país capitalista, con eventos culturales en calles y barrios y no con personas pensantes y críticas del mismo capitalismo y del poder. Un país capitalista con clases subsumidas en el objetivo del crecimiento y la competitividad, con ciertos pincelazos de asistencialismo, la red asistencial como emulación en pequeña escala de un socialismo pequeño burgués estilo Proudhon.

Y a su vez este liberalismo católico no ha sido capaz nunca, en su versión pequeño burguesa democrática, de observar al mundo social popular, de los luchadores sociales, de los trabajadores y artistas y creadores, y a su vez observarse a sí mismo. Así en lenguaje chileno "lecha paelante no má´" con su voluntarismo que no quiere quedar mal con nadie, ni con los pobres y los trabajadores y menos con los empresarios y los ricos de Chile.

Su histórico, tal como dijera Marx "«por una parte» y «por otra parte». Como tal se nos aparece en sus intereses económicos, y por consiguiente, también en su política y en sus concepciones religiosas, científicas y artísticas. Así se nos aparece en su moral y en todas las cosas. Es la contradicción personificada. Y si por añadidura es,(...) una persona de ingenio, pronto aprenderá a hacer juegos de manos con sus propias contradicciones y a convertirlas, según las circunstancias, en paradojas inesperadas, espectaculares, ora escandalosas, ora brillantes."

Si fuimos capaces como sociedad de entregarle el Premio Nacional de literatura a Gabriela Mistral después de haber recibido el Premio Nobel, es que somos una sociedad incapaz de observarse a sí misma y de escuchar a quienes tienen mucho que decir con respecto a nuestros problemas, atrasos, errores y horrores. No es menor que Gabriela Mistral haya sido una intelectual de fuste a cargo de la reforma educativa de la revolución mexicana y amiga de los grandes libertadores de América de comienzos del siglo XX, como Sandino y otros.

Una sociedad incapaz de reaccionar a lo esencialmente negativo de sí misma y que elige históricamente a una clase política de derecha e izquierda, que no es sino una clase social, que siempre ha propugnado el orden, la limpieza, lo pacífico y cuanto valor social apunte a no desarmar el tinglado de los dominantes, a lo más reformarlo con la anuencia de ellos.

Ahora con el libre mercado, el mercantilismo moderno, se han desatado todas las fuerzas oscuras de la chilenidad, que en ciernes siempre fue bárbara y dirigida por los limpios de siempre.

Así hoy, observamos el proceso del enorme despliegue de las clases y grupos sociales que han hecho del espíritu y construcción comunitaria y social desde la cultura e inteligencia, leña de sus hogueras. El drama es que aquellos que tuvieron la oportunidad histórica y el poder de cambiar este guión, hace muchísimo tiempo que "compraron" los valores y objetivos del mercantilismo y del orden portaliano, porque en definitiva nunca los expropiaron de su propio ser, los democráticos rebeldes de antaño volvieron al redil del que nunca debieran haber salido, pues sólo crearon con sus berrinches, confusión y derrota en los mayoritarios y pobres de Chile.

Por Chile, que vuelva la inteligencia y el espíritu cultural de nuestro ser comunitario y social al lugar deshabitado en el que nos encontramos, por la razón y la fuerza.

sábado, 16 de mayo de 2009

Elecciones presidenciales 1988-2005. Resultados, conclusiones y pronóstico para el 2009

Fesal Chain
especial para G80



El siguiente análisis lo he realizado con los datos de la primera vuelta de las elecciones presidenciales entre los años 1989-2005, considerando además el plebiscito del año 1988 entre el SI y el NO. La razón fundamental de tomar las primeras vueltas de las elecciones es que estas muestran la totalidad de las fuerzas políticas y su despliegue electoral, la segunda vuelta en general, con algunos matices porcentuales es la expresión de los desplazamientos y alineamientos de las fuerzas políticas de la primera vuelta en torno a los Campos del SI y del NO que siguen siendo los Campos de análisis y de acción política fundamentales de la realidad política y electoral de Chile de los últimos 21 años.


Si observamos la Tabla 1, la Concertación desde el año 1989, en que se presentó como coalición hasta el año 2005 ha perdido 9,25 puntos porcentuales.Por otra parte la derecha como Alianza por Chile ha aumentado en 3,83 puntos porcentuales.

Lo que se denomina la Izquierda Extraparlamentaria se ha mantenido en el 4,7 a 5 puntos porcentuales promedio, considerando la votación de Max Neef como un caso "especial" donde confluyeron en su 5,6% votación tanto de la Concertación, como de la izquierda extraparlamentaria y de la derecha desencantada de los candidatos Alessandri y José Piñera. Por lo tanto y dado los resultados de las elecciones presidenciales posteriores, es aconsejable considerar la votación de la izquierda en el umbral del 5% y no considerar el 11, 5 % como representación histórica de esta.



Si observamos la Tabla 2 en la que se agrupan los datos de la Concertación y la Izquierda Extraparlamentaria como el Campo del NO y la votación de la derecha como el Campo del SI, podemos observar que el NO ha perdido 4,65 % y el SI ha aumentado en un 4,63% en el período 1988-2005.

En ambas tablas, sacamos la elección de 1993, a todas luces “sui generis”, tanto por lo que significaba el nombre de Eduardo Frei Ruiz Tagle, en su momento, que de alguna manera a nivel inconciente remitía a la figura de Eduardo Frei Montalva, como por los pésimos candidatos de la derecha y la aparición del fenómeno Max Neef ya explicado anteriormente, vemos en el gráfico una continua baja de la Concertación y una continua alza de la derecha hasta llegar en las elecciones del 2005 a sobrepasar a la propia Concertación en primera vuelta por una diferencia de 2,68 puntos porcentuales, fenómeno inédito desde el año 1958, cuando triunfó Jorge Alessandri sobre Salvador Allende.

En el grafico del SI y el NO se puede observar un continuo estrechamiento de la brecha con respecto al plebiscito del 88, hasta llegar a una diferencia de sólo 2,72 puntos porcentuales a favor del NO. El Campo del No sigue siendo mayoritario y siempre ha sido para la derecha muy difícil y hasta ahora no ha sido posible sacar votación de dicho Campo hasta llegar a construir un Campo del SI mayoritario. Considerando el importante dato de que la votación de la Izquierda Extraparlamentaria en primera vuelta se vuelca en segunda vuelta a la Concertación, lo que efectivamente sucedió en el año 1999 y también en la elección presidencial del 2005.

Ahora bien, en las condiciones políticas actuales, si el Campo del No sigue siendo mayoritario y en su interior dominante la Concertación, su triunfo no está asegurado ni mucho menos ni depende ahora de su pacto con la izquierda extraparlamentaria.

Al respecto, es importante considerar que dado los resultados de la elección presidencial del año 2005, la derecha requiere para llegar a obtener un 50% más uno de la votación un 2,32 puntos porcentuales, que según el padrón electoral actual, que dada su evolución, todo dice que se mantendrá en los 8 millones y fracción, significan aproximadamente 192.214 votos para triunfar sobre el Campo del NO y sobre la Concertación.

Lo que realmente cuenta como garantía de un triunfo Concertacionista es su unidad y cohesión interna, como operación básica, siendo el conglomerado que domina el Campo del No. Se requiere desde la perspectiva concertacionistas “además” de la unidad interna, los pactos y acuerdos con el Juntos Podemos que apuntan justamente a mantener la votación mayoritaria de la Concertación como destacamento dominante del Campo del NO.

La cuestión clave hoy es que no basta sólo el apoyo del Juntos Podemos, ya la izquierda extraparlamentaria no es garantía “per se” de un triunfo Concertacionista, ya que en estos últimos 2 años se han desgajado sectores de la propia Concertación que eventualmente podrían girar o volcarse al Campo del SI. Es decir que no votarían por ella en primera vuelta y en una eventual segunda vuelta. Es el caso de Chile Primero que dada las últimas elecciones de Alcaldes y Concejales al menos representa un 1% del total de la votación nacional y el caso de los partidarios de Adolfo Zaldívar que son aproximadamente un 7% de la votación nacional.

De esta manera, en este escenario de desgajamiento no es difícil preveer que al menos la totalidad de Chile Primero votará por la derecha y que una parte importante acaso un tercio del 7% de Zaldívar podría también volcarse a la derecha. Si así fuese entre un 2,5% y un 3% de la votación del Campo del No y específicamente de la Concertación podría engrosar la votación del Campo del SI y de la derecha y eventualmente hacerla triunfadora en las elecciones de este año.

Como comentario al respecto de la alianza Concertación–PC, esta alianza electoral y política tiene un sesgo “voluntarista” y por que no decirlo “ilusorio” si de ganar las elecciones se trata, dado los análisis realizados anteriormente. Más parece a la luz de los datos, una alianza para la derrota en las presidenciales, un acercamiento tardío y políticamente erróneo por parte del PC, si es que pretende con esta operación asegurar un triunfo Concertacionista o una derrota de la derecha. Y a todas luces es más bien una operación “parlamentaria” es decir de aseguramiento del PC y de los partidos del JP de cargos parlamentarios en el sistema democrático excluyente cuando la derecha sea gobierno.

Pero esta elección tiene otros flancos por donde la derecha puede triunfar, no todo puede ser explicado de una manera propiamente partidista y tampoco no se trata acá de comenzar a realizar el tan manido análisis en torno a lo que se denomina “los independientes”.

Sólo basta con observar que en el transcurso de este período analizado el NO ha perdido 4,65 % y el SI ha aumentado un 4,63%, es decir el caudal de votos que ha perdido la Concertación se ha volcado automáticamente al campo del Si y no a la izquierda extraparlamentaria. Existe este traspaso de votación del NO al SI. Ese 4,63% es masa de votantes o ciudadanos descontentos con la gestión concertacionista y acaso un sector social que ha quedado relativamente fuera de los procesos de modernización, en el ámbito material y también cultural y que cree en un gobierno de derecha podría tener más oportunidades de progreso y mejoramiento de su calidad de vida.

Tomando este dato fundamental y el desgaje de destacamentos desde la propia concertación y sumándole la enorme crisis económica de Chile, producto de la crisis mundial, pero que se agrava en el caso chileno por su modelo económico extremadamente abierto al mundo, no es difícil en esta coyuntura política y económica y dado los datos duros del análisis, que ese 2,37 puntos que requiere el Campo del SI para ser mayoría se vuelque justamente a dicho Campo y que la derecha logre un triunfo electoral incluso en primera vuelta después de 51 años.

Finalmente como dato anexo dado los últimos sucesos políticos en torno alas candidaturas, tanto el caso Enríquez-Ominami, como el de Navarro no son candidaturas que modifiquen sustancialmente lo planteado, en cuanto lo más probable es que de darse una segunda vuelta, ellos y sus seguidores optarían por votar por la Concertación desde donde provienen, al igual que la candidatura del JP de Jorge Arrate.

domingo, 5 de abril de 2009

POR UNA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA, LIBERTARIA, ETICA, Y PROFUNDAMENTE HUMANA


x Fesal Chain

Ya no podemos callar, no podemos callar. Porque grita en la médula de cada uno y retumba este hombre grande y bello, grita en nuestra médula Pablo, Pablo Milanés. Sí, el mismo de "Yo pisaré las calles nuevamente" y no me vengan ahora con la sordera habitual y la ceguera de la ignorancia y la idiotez.

Nosotros, chilenos y chilenas conocemos a la bestia capital, vivimos en sus entrañas, nos duele el dinero como un yugo en el cuello. Como bueyes andamos tristes por la arena negra de un mar sureño. Y este país clama revolución aún cuando no esté, al parecer, a la orden del día, al parecer.

Y conocemos a la social democracia tan "buenita" esa que quiere, como tanta veces he dicho, y también gritado, maquillar, embellecer la explotación, la marginación y acallar la voz del mundo inteligente y bueno, del mundo pobre y triste en su derrota temporal.

En la maldita televisión del régimen, bailan las prostitutas de los ricos, como ayer bailaba Maripepa, la que se acostaba con el mismo esbirro que mataba a nuestros hermanos, la bestia CNI, el ensangrentado Corvalán.

¿Y hoy donde están mis hermanos, donde están, donde Luis Le Bert, donde Francisco Villa y Elena Varela en las pantallas del pueblo que tendría que bailar la belleza y el amor, donde están? ¿Donde el poeta, el líder sindical, el poblador con sus alas que se despliegan al atardecer, donde el pueblo mio eterno, donde, en que canal, en que radio o altavoz. Donde los libros, las pinturas del pueblo, la pelota que rebota en los tierrales hermoseados de este Chile asesino de conciencias y de mapuches y del obrero en el montacargas, donde están los muertos de hoy?

Y en Cuba, grita Pablito, si, el que nos ayudo a sobrevivir, a soñar y a amar en los tiempos de la rabia de la Bestia Militar, burguesa plagada de salas de tortura, ese mismo Pablo que se escuchaba en las mentes y en las lenguas de las hermanas y hermanos de Villa Grimaldi, en José Domingo Cañas, en Londres 38 y en tantas y tantas partes más. Ese que nos ayudó a vivir y a luchar.

Ahora lo vas a abandonar? El no te deja ni te olvida hermano, hermana.

Pablo clama al cielo y también dice: "Donde están, los amigos que tuve ayer, los amigos que tuve ayer, qué les pasó, qué sucedió, adonde fueron, que triste estoy". Y sigue junto a nosotros cantando "donde están , quiero verlos para saber, que soy humano que vivo y siento por mis hermanos y ellos por mí, donde estén, un saludo para decir, que los he amado y he deseado, más de una vez, verlos conmigo aquí morir". En esa Cuba hoy tan militar llena de aparatos y de exilio.

No podemos callar, gritar la verdad no es volver atrás o estar en la derecha ni en la social democracia eunuca, NO, NO, NO es eso. Gritar y vociferar y actuar es amar, es volver a la izquierda que debemos SER, a la izquierda de la justicia y del poder popular, esa SI. A la izquierda radical y libertaria, no la liberal, la de la lucha armada si es preciso, pero en participación real, en fraternidad, en la igualdad real. No más dirigentes sobre el pueblo mismo, aunque parezca una ficción, una ilusión. No más mal menor para justificar y defender procesos.En ninguna parte, ni aquí, ni en Cuba, ni en Nicaragua, ni en Venezuela. No más.

Y Pablo miren a Pablo llorar la libertad: " La libertad es una niña hermosa y pura que nos violan al cabo de los años cuando crece por encima de los árboles, sabemos que no va a sobrevivir...Es un feo retrato destruido por la fuerza del tiempo en su interior, es un lindo fracaso sostenido de una buena mirada con amor...La libertad se va poniendo vieja, la libertad ya no puede parir, la libertad como todo en la vida nació para morir...."

Y ahora lo vas a acusar, lo vas a hacer tu enemigo? No seas ciego o ciega, no seas burdo, burda en tu pensar. Y termina Pablo " Ha valido la pena, respondo , no sé, respondo no sé".

sábado, 4 de abril de 2009

Respuesta a Fidel Castro a propósito de su artículo Encuentro con la Presidenta de Chile Michelle Bachelet


x Fesal Chain
Poeta, narrador y sociólogo

La batalla de las ideas, presupone emplazar justamente estas ideas, para entre otras cosas, debatir e intercambiar no sólo puntos de vista de la realidad social y política, sino para establecer un espacio real de lucha, donde de alguna manera se imponen y también seducen aquellas ideas que van interpretando la realidad de manera justa, que no es sino, el apoyo y la legitimidad de éstas en el ámbito del mundo social y político. Lucha de ideas, generación de verdades sociales, establecimiento y transformación de la realidad a partir de esta lucha.

Al respecto he querido dar una respuesta al Comandante Fidel Castro, dirigente histórico de la izquierda Latino americana y del Caribe y de la Izquierda mundial. Hombre de acción y de reflexión, que fue capaz junto a muchos y muchas de realizar una Revolución e influir con sus ideas y actos en la totalidad de la izquierda mundial durante ya 50 años.

No es fácil discutir o plantearle al compañero Fidel Castro mis desacuerdos. No porque Fidel no sea capaz de escuchar y reflexionar en torno a las ideas de otros y otras, como la derecha y la reacción siempre lo ha afirmado, sino por la estatura de su legado y la legitimidad que se ha construido como líder de la izquierda y de los revolucionarios.

Pero bueno, ya es hora de discutir ciertas cosas, puesto que la vida de millones en Chile está en juego. No claro como estuvo en juego durante la dictadura, pero si en riesgo vital del abandono por parte de las fuerzas de izquierda y de una derrota estratégica.

Espero que este artículo llegue a la lectura de Fidel Castro y también de los cubanos, tanto aquellos que tienen responsabilidades de dirección política y cultural en la revolución, como al pueblo mismo, de tan alto nivel educativo.

Desgraciadamente, el artículo de Fidel, tiene enormes imprecisiones, en primer lugar la afirmación de que “A Michelle le correspondió el mérito de ser electa como Presidenta de Chile por el voto mayoritario otorgado al Partido Socialista que la postuló” y que “…por primera vez en los últimos años en América Latina una organización de izquierda había obtenido tal victoria, sin apoyo del dinero, las armas y el aparato de publicidad yanqui”, no es cierto totalmente.

Michelle Bachelet si bien proviene del tercerismo del PS Almeyda, representa hoy a la concertación de partidos por la democracia, una alianza política y social entre la social democracia socialista y cristiana y que representa a amplias capas sociales y clases desde la burguesía financiera, productiva, pasando por los sectores medios y el proletariado urbano y rural organizado. También vastos sectores de los pobres del campo y la ciudad son representados por esta alianza. Sin embargo dicho conglomerado, no es una organización propiamente de izquierda, sino más bien de corte socialdemócrata de centro izquierda, que ha levantado un programa liberal de gobierno, de economía de libre mercado, bajo lo que se denomina tradicionalmente, la superestructura jurídica y política del pinochetismo.

A pesar de las más de 150 reformas aproximadamente a la Constitución, sigue siendo esta la Constitución pinochetista del 80, bajo la firma de Ricardo Lagos, y el modelo económico, dista muchísimo del levantado por Salvador Allende y las fuerzas de la Unidad Popular y mucho también de los programas de la izquierda venezolana, boliviana y ecuatoriana de hoy.

En estricto rigor, la concertación es un conglomerado social demócrata, liberal y populista, que ha dedicado esfuerzos de reforma al modelo, sólo en la medida que éste apunte a desinflar los bolsones de pobreza, vía aumento y focalización del gasto social, bajo un régimen de democracia protegida, enmarcada en el modelo de Jaime Guzmán y el gremialismo pinochetista.

Nos dice Fidel además, que “Gladys Marín y su Partido no se equivocaron, dieron todo su apoyo a Michelle Bachelet, determinando así el fin de la influencia de Augusto Pinochet. No se podía admitir que el tirano diseñado y llevado al poder por el imperio rigiera una vez más los destinos de Chile”.

Gladys Marín, a quien el Comandante conoció latamente, estaba fallecida cuando el partido comunista decide, vía Guillermo Tellier y Lautaro Carmona, apoyar a la Concertación en segunda vuelta, con la condición de que ésta cumpliera un pliego de peticiones de 5 puntos. Este apoyo, que muchos comunistas, en su momento consideramos legítimo, dada la capacidad que mostraba el Partido de poder negociar una votación que históricamente había sido proclive a la concertación, pero sin condiciones, fue prefigurando un cambio estratégico de la línea política del partido con respecto justamente a las tesis de Gladys Marín. En relación a este punto fundamental en su intervención en la Fiesta de los Abrazos en Santiago el 7 de enero de 1995, ya nos decía la dirigenta máxima del comunismo chileno y esto sólo como un botón de muestra:

“En forma seria, responsable y meditada decimos que sólo nos proponemos cumplir con nuestro deber, y ese es el de luchar con todas nuestras fuerzas por cambiar este sistema, y para eso tenemos que oponernos a su administrador, el gobierno de la Concertación”.

…¿Acaso no es más realista acercarse y entenderse con la Concertación? Tenemos que decir que no hay condiciones ni deseos de acercamiento con la Concertación, tanto de parte de ella, como de parte nuestra. La llamada transición-transada con la dictadura y los norteamericanos - (la victoria a lo Pirro, como señaló hace poco José Galeano) impuso la exclusión de la izquierda y del Partido Comunista, y por lo tanto jamás van a aceptar acuerdos con nosotros, a no ser que les sirvamos de acompañantes sin derechos en procesos electorales, a no ser que el Partido Comunista se disuelva y se convierta en un movimiento amorfo, a no ser que cambiemos nuestra política”.

Luego de la muerte de Gladys, la historia del giro hacia la derecha del partido o hacia la centro izquierda en el escenario político chileno, que es lo mismo, ha sido persistente, el pacto por omisión se convirtió en alianza política a nivel de alcaldes y hoy el pacto parlamentario que contempla lista única del partido con la concertación, con el objetivo de aunar fuerzas para derrotar a la extrema derecha.

Luego el compañero Fidel nos plantea”…A pesar de ello, no ha sido ni es aún fácil deshacer la urdiembre legal que, con la ayuda yanqui, la oligarquía vengativa y fascista ata a la nación chilena, digna de un mejor destino”.

El punto justamente es ese. Es decir, si la alianza política y electoral del partido comunista con la concertación, efectivamente logra desentrañar la urdiembre legal y el modelo ultraliberal herencia del pinochetismo.

Y he aquí la lucha de ideas y la discusión teórica necesaria. Si consideramos a la concertación como un conglomerado de centro izquierda, socialdemócrata, liberal-populista, por su programa, políticas económicas y acuerdos políticos con el pinochetismo, al respecto hay suficientes muestras, ( la cuasi histérica defensa del Freismo y de Insulza para que Pinochet retornara a Chile para ser juzgado acá, cosa que nunca se realizó, pasando por la aprobación y legitimación definitiva de la constitución del 80, con la firma de Ricardo Lagos y finalmente con la aplicación de un modelo neo liberal a ultranza con mínimos arreglos), es imposible, absolutamente ilógico y más bien un voluntarismo fruto de la imaginación o de la ceguera, que la alianza política y electoral con la concertación, deshaga la urdiembre legal de la oligarquía y el fascismo. Más bien, un apoyo a este conglomerado, es en definitiva sellar el régimen neo liberal y de democracia protegida por décadas y acaso por siglos bajo la administración de la socialdemocracia.

Finalmente el compañero Fidel Castro nos dice: “….Albergo sin embargo la seguridad de que en Venezuela la Revolución obtendrá la victoria, y en Chile vencerá definitivamente el ideal del socialismo, por el cual luchó y dio su vida Salvador Allende”

El modelo venezolano no tiene ninguna relación con la apuesta y propuesta concertacionista, sino que apunta justamente a un modelo antagónico. Hay suficientes hechos que lo demuestran. Por una parte la cumbre de los gobiernos “progresistas” en la que el gobierno concertacionista es uno de sus más interesados promotores, apunta justamente a otro polo de desarrollo político, económico y social del que propone el Presidente Chávez, además la democracia cristiana chilena, aliada del partido de Michelle Bachelet es firme opositora al régimen de Chávez y apoya sistemáticamente a la oposición interna a este.

Finalmente no podrá vencer en Chile el ideal del socialismo de Allende, por tanto la concertación en sus programas de 20 años, en sus políticas económicas y en sus alianzas sociales y políticas con la derecha, jamás ha querido emular la vía chilena al socialismo, Sino mas bien ha construido en la práctica, un modelo global de dominación del capital financiero y transnacional, incluso como reacción a lo que la totalidad de partidos “de izquierda” dentro de la concertación consideran como un experimento fracasado y que sólo llevo a Chile a estados de polarización sin apoyo de masas y que fue económicamente ineficaz. Basta observar como aquellos que más defendieron la vía chilena al socialismo en el pasado, hoy son los adalides del libre mercado y de la democracia parlamentaria de carácter burgués.

No quisiera extender esta carta respuesta, sin embargo para terminar requiero plantear algunas cuestiones que para el pueblo pobre, el proletariado y las masas excluidas de la llamada modernización capitalista, son cuestiones centrales. Y no ahondaré aquí las ideas y propuestas que ya he escrito en otros artículos. La cuestión central es que Fidel Castro y Raúl Castro y también la alta dirigencia política y cultural de la revolución cubana, han estado apoyando a la concertación de partidos por la democracia y su alianza con el partido comunista de Chile, y que el artículo del compañero Fidel Castro, trata de ser una coronación a este apoyo, justamente en el momento en que toda la izquierda, la social demócrata de viejo cuño y la histórica se han juntado en La Habana, como dije en un artículo, bajos los mismos cielos de Raúl y también de Fidel para sellar un pacto al estilo del euro comunismo de Berlinguer o de los Frentes Antifascistas de Stalin.

Como añoro y esto es más profundo aún, y va más allá de los contextos históricos y las coyunturas, que efectivamente son otras, la actitud política y cultural del Comandante Fidel Castro cuando en plena Unidad Popular vino a decirnos a los chilenos y chilenas los peligros de la vía chilena al socialismo, sus riesgos como modelo de transformación, como anhelo la actitud política y cultural de Fidel y la revolución con su apoyo a los combatientes contra la dictadura pinochetista y a la Política de Rebelión Popular de Masas, y especialmente como añoro la actitud de aquel Fidel y los barbudos de la Sierra Maestra que fueron capaces de señalar cómo la vieja política, no era una salida a la dominación burguesa e imperialista, y que había que hacer las cosas de otra manera, frontalmente, como verdaderos rebeldes al conjunto del sistema político, sus actores y al sistema económico imperante.

Acaso esta última lección de los revolucionarios fue lo que impulsó una renovación revolucionaria de la izquierda latino americana, no meramente por la defensa de la lucha armada como vía de transformación, sino porque justamente la revolución cubana y el M-26 rompía con el viejo modelo reformista de hacer alianzas tácticas con los adversarios para derrotar al enemigo principal, y se comenzaba en ese momento brillante de la historia construir fuerza social y destacamentos capaces de acompañar, representar y liderar a las masa insatisfechas de América, que habían comenzado a decir basta y echado a andar.

No podemos finalmente decirle al compañero y Comandante Fidel Castro que no nos de sus ideas y no analice nuestra realidad, no podemos, porque se ha ganado un lugar en la historia que le permite hacerlo, sin embargo si puedo decirle, con el respeto a su trayectoria, que se equivoca en su análisis.

Que el apoyo del partido comunista cubano al partido comunista chileno en su alianza con la concertación, es un camino de derrota, que anula toda capacidad de forjar nuevos destacamentos y nueva fuerza social, por un cambio profundo de las estructuras y relaciones, políticas, ideológicas, sociales y de producción en el Chile del Siglo XXI.

Que este apoyo y esta estrategia errada, sólo significará, el abandono de las masas por parte de la izquierda consecuente y de la subsumisión a los destacamentos social demócratas liberal populistas. Y que con esto se sella un camino casi sin retorno a la profundización del modelo neo liberal en Chile.

Espero que estas palabras sean motivo de una discusión en el seno de la izquierda chilena y también en el seno de la izquierda cubana y un camino de recuperación de nuestra herencia política y cultural de triunfos y no de derrotas. Porque compañeros de Cuba y Chile y compañero Fidel “lo que brilla con luz propia, nadie, lo puede apagar”.

LA IZQUIERDA DISPERSA

X FESAL CHAIN

La izquierda está dispersa y dispersa al mundo social. Y es risible el planteamiento de Guillermo Tellier a La Nación del jueves 26 de marzo, así sin más, risible. Decir a estas alturas del partido que: "Si vamos a empezar a postergar como en el pacto por omisión, vamos a llegar a quedar casi en nada y no estamos dispuestos a eso, esa ya fue una experiencia para eso son las experiencias, para sacar lecciones y ahora queremos un plazo razonable para que nosotros movamos nuestras piezas".

La declaración anterior no demuestra más que la incapacidad profunda de esos dirigentes, que no son, valga la redundancia, capaces ni siquiera de bien maquillar sus declaraciones anteriores de supuestos triunfos a partir de la Omisión. Por fin, al menos en su error político habitual se desenmascaran. Son un fraude táctico y una oferta estratégica demencial. Fraude táctico por que asumen en definitiva que los acuerdos y pactos anteriores al que viene o no, fueron una derrota, ya lo había analizado en mi artículo “La derrota de la Omisión”. Estrategia demencial cuando se trata en definitiva, inconsciente o concientemente de dejar al pueblo de izquierda, ya exiguo, a merced de las alternativas neoliberales ya sea el freismo, ya sea el piñerismo-pinochetista, ejercicio que describí con suficiente lógica en el artículo “Porqué estamos en una coyuntura crítica” pero que lo refrenda la última Carta del Juntos Podemos Más, cuando estos dirigentes afirman en ella que:

“Tenemos presente que las actuales demandas ante la crisis que afecta al país necesitan de medidas legales, lo que exige contar con una correlación parlamentaria que pueda aprobar esas leyes. De lo contrario, toda propuesta tendiente a enfrentar el tema de la crisis no pasará de ser una buena intención, porque no habrá quórum para aprobarlo. Es una batalla electoral democrática y democratizadora, pero además tiene una relación directa con las capacidades del Estado de responder con medidas legales a las situaciones propias de la crisis que afectan a los trabajadores. Pero además no sería responsable soslayar una potencial conducta electoral ante una eventual segunda vuelta.”

Así, estos preclaros dirigentes hablan de favorable correlación parlamentaria y nunca de una favorable correlación de fuerzas sociales, de realizar a partir de las primeras, un mejoramiento de las capacidades del Estado para afrontar la crisis que afecta a los trabajadores y finalmente se amarran y amarran a quienes votarían por ellos, a apoyar a Frei. Bueno, lisa y llanamente el social-reformismo en su máxima expresión. Apoyar a la concertación en segunda vuelta, ser parte de la bancada parlamentaria de la misma concertación durante el período parlamentario y presidencial siguiente y apoyar las medidas reformistas del liberalismo concertacionista, a cambio de algunos mínimos puestos en el parlamento

Por otra parte, Navarro, la Nueva Izquierda, G80 en su dimensión política y la candidatura de Pamela Jiles, se encuentran entrampados en preacuerdos de primarias para elegir a un solo candidato. Digo entrampados, porque a mi modo de ver la política hoy, estas discusiones larguísimas de mecanismos, no provocan más que inmovilismo en las huestes izquierdistas.

Inmovilismo porque en definitiva que la izquierda esté dispersa, dispersa toda capacidad de generar frentes sociales con la idea clara de transformación de la situación política nacional, o al menos ser un vector de transformaciones parciales para que la crisis, nunca pronunciada de la lucha ínter burguesa, es decir de la lucha política de los de arriba por seguir comandando el modelo neo liberal de desarrollo, se resuelva a favor de las mayorías, de los de abajo.

En muchos artículos he analizado las distintas dimensiones de la acción política de la izquierda y en la mayoría de ellos sigo insistiendo como así lo hice en la Carta Abierta a Pamela Jiles, que sólo aquel o aquella que sea capaz de pasar de ideas programáticas a la acción de comandar a los insatisfechos y marginados del modelo, con clara vocación de poder, aunque en la coyuntura no se obtenga, es la o el candidato que puede construir fuerza social de izquierda, aunque no sea revolucionaria, con capacidad de movilización y agrupamiento frente a la lucha de los de arriba.

El análisis y discúlpenme los que ignoran esto, no es más que un básico ejercicio de construcción política de masas y no más que eso.

La estrategia del JPM y toda estrategia que se enmarque ya sea en la negociación con los de arriba o en la supuesta unidad de los destacamentos de izquierda y la consagración de una candidatura única, no es más que un ejercicio intelectual y voluntarista de la pequeña burguesía, por tratar de ilusamente de dirigir a aquellos que ni siquiera han logrado aunar y reconstruir realmente, en la luchas sectoriales y de calles y menos en la lucha política y de fuerzas sociales existentes. Como se dice en Chile, los piojos se matan de a uno, y como decía un amigo mío, muy querido, como los piojos no saltan, cuando uno ya mata dos o tres es que tiene un suerte descomunal o es una persona con amplias capacidades.

¿Cual es el piojo que hay que matar en la política chilena hoy? Desde la izquierda es simple, la izquierda-izquierda, la que tiene al menos hoy en sus declaraciones voluntad de ruptura con todo el sistema político imperante, debe y requiere rearmar fuerza social para entre otras cosas luchar con una correlación de fuerzas más favorable contra todos aquellos que no tienen ni la capacidad teórica ni práctica de dar una lucha política y social contra los que comandan políticamente el modelo neo liberal. Ese es el primer piojo.

El segundo y si la izquierda es capaz de matarlo simultáneamente junto al primero, sería ya una genialidad, es movilizar a los sectores sociales agrupados, en contra del modelo tal cual lo chilenos y chilenas lo estamos viviendo y sufriendo. No luchar y movilizar a las masas descontentas con el manejo económico y la crisis que se despliega en toda su magnitud, es un error estratégico que nos puede cobrar años y décadas de inmovilismo.

Y finalmente, un piojo de regalo para aquéllos que más allá de estar o no equivocados en su operación política actual, al menos tienen la voluntad de romper el inmovilismo y seguidismo de la izquierda comunista: el tercer y fundamental piojo que hay que matar de un solo apretón o pellizco, es el de romper con la mitología de la unidad de la izquierda y de la necesaria vocación nacional de esta tarea.

Habrá que romper con la unidad de una vez por todas, para construir el camino, el partido o movimiento y la lucha completa a partir de un programa, una organización y una estrategia de masas y de conformación en la lucha misma de una fuerza política y social de izquierda capaz de comandar y acompañar a los insatisfechos movilizados. El que sea perspicaz, valiente y osado seguirá el camino y el derrotero del destacamento que se atreva a construir lo anterior.

Porque estaremos más que de acuerdo que la política es el despliegue de correlaciones de fuerza social, con programa y organización y que la unidad política sin fuerza social es lo mismo que realizar negociaciones con la concertación o a lo más juntarse para discutir lo que la falta de práctica obliga a hacer, encerrarse entre cuatro paredes entre aquellos que dejan pasar la historia por la berma del camino, mientras se toman un café en la vereda del frente del pueblo movilizado, ya sea para protestar o para votar por la derecha, que también será una forma de protesta. Al respecto, esa es una cuestión, que en la coyuntura debe contemplarse con máximo rigor:

Si la izquierda no avanza sobre los sectores sociales y le muestra una alternativa, las masas votarán por la derecha, pero en masa, y ya con un gobierno piñerista-pinochetista ad portas, no sólo habrá sido el triunfo del neoliberalismo del pasado, sino además el desarme social de la izquierda.

La derecha ganará en Diciembre, al menos construyamos para el futuro inmediato una izquierda y una fuerza social capaz de oponerse al liberalismo descarnado, desde la lucha de calles y la organización social y popular, con un programa de cambios radicales. Si no lo hacemos hoy, a lo más tendremos un par de diputaditos de la izquierda comunista aliándose a la concertación liberal para votar un par de leyes más o un par de leyes menos, que “ayuden” a los trabajadores a tomarse el trago amargo de un modelo de crecimiento neoliberal, y ahora sí con la ayuda de la izquierda comunista y sus aliados.

miércoles, 4 de marzo de 2009

A PROPÓSITO DE LA RIGUROSIDAD DE LA VIDA Y DEL ANÁLISIS CON RESPECTO A LAS COSAS


X Fesal Chain, poeta, narrador y sociólogo

Qué pasa en el Chile de estos días por la pupila de la izquierda. La Habana pasa por la pupila de la izquierda, de la social democracia de viejo cuño y de la novísima. Michelle Bachelet rondando las calles de la Habana junto a Max Marambio, junto a Tellier, junto a la izquierda siloista, junto a los escritores comunistas, junto a los socialistas desgajados.

Todos juntos, como la canción de los viejos Jaivas, preparando los nuevos-antiguos pactos. La ansiada unidad de la izquierda para los dirigentes de los 70 y 80, una vuelta de tuerca para los históricos dirigentes, bajo los mismos cielos de Raúl.

No hay que caer en los tan típicos análisis del momiaje chileno, de la paternidad cubana sobre la izquierda, para darse cuenta de que la izquierda completa, o una buena parte de ella se ha reunido en La Habana y se ha reunido con la dirigencia del Partido Comunista Cubano, en este nuevo viraje de la izquierda histórica hacia la concertación y de aceptación de la concertación de los viejos rebeldes. Y que si el PC cubano los ha acogido, es porque de alguna u otra manera está de acuerdo en este nuevo diálogo. 

Por lo demás no es misterio que ya vimos en la plaza de la Constitución y en un fenecido y recordado restaurante concertacionista a Silvio con Michelle, a Silvio apoyando la campaña de Michelle. A propósito, un viejo militante comunista de la población Exequiel Fernández lloraba cuando supo que la Nueva Trova apoyaba al viejo liberalismo chileno, ahora remozado por la neo derecha concertacionista.

Uno que es un simple observador, no puede tener datos duros de las conversaciones entre los personeros, pero este diseño algo traerá entre manos. Es decir que los dirigentes históricos pretenderán que el fracasado pacto por omisión, esta vez si resulte. 

Es decir que efectivamente la izquierda extra parlamentaria, saque parlamentarios y que el total de la suma de votantes, esta vez si haga ganar a la concertación, en las presidenciales y parlamentarias. Ese sería, desde la pupila de la izquierda unida bajo los cielos de Raúl, un triunfo de toda la izquierda incluida la comunista, contra la derecha (pinochetista). Total no vengan ahora con sutilezas, dirán ellos, de lo que se trata es que no gane el pinochetismo nuevamente.

Pero como ya hace un tiempo vengo escribiendo, la cuestión es que si este diseño, huelga decir nuevamente, es realmente un triunfo o es lo que se denomina una victoria pírrica, es decir una victoria con enormes costos para el pueblo y la izquierda en su conjunto, y para toda la izquierda, pero especialmente la histórica es decir la que no estaba hace algún tiempo en la concertación y que hoy camina hacia ella más allá de las declaraciones. 

Qué es una derrota y qué es un triunfo, todo depende de una cuestión fundamental, que al parecer a la izquierda histórica se le ha olvidado completamente: Un certero diagnóstico del estado de la lucha de clases nacional y continental y la situación de crisis del modelo de dominación capitalista a nivel mundial. El punto es en qué período de la lucha de clases estamos realmente. Y en relación a esta caracterización fundamental contemplar el problema de construcción del poder del pueblo y de la izquierda. 

La cuestión central es si es posible y realista construir pueblo organizado e izquierda de manera autónoma de la concertación. Que en este intento serio y sistemático gane la derecha, y fracase la concertación, es a mi modo una etapa necesaria e ineludible para la construcción de la autonomía del pueblo y de una izquierda real. Nuestro adversario principal en la coyuntura es la concertación, si construimos una izquierda autónoma y con fuerza social propia será posible ir avanzando sobre la derecha misma. 

Sin embargo, las tesis de la profundización democrática, hoy más que nunca están siendo usadas para justificar cualquier cosa menos la construcción del poder del pueblo y la autonomía de éste y la izquierda con respecto a los de arriba. 

Durante la Unidad Popular lo que realmente se discutía era los métodos por los cuales construir el poder popular y la autonomía de la clase trabajadora y de la izquierda en esta construcción, no se discutía la estrategia, lo que se proponía construir. Al respecto, famosa es la frase de Salvador Allende en relación al Ché, que afirmaba que buscaban los fines por distintos medios. 

Hoy el Partido Comunista de Chile no puede, no tiene fundamento alguno para afirmar tal cosa con respecto a la concertación. El tan manido y mal usado fundamento de que los comunistas son capaces de realizar amplias alianzas en beneficio popular hoy no tiene asidero. 

Y esto es muy simple de entender. La concertación no es de manera alguna la Unidad Popular, no representa el ascenso de las clases y de la lucha social y el acceso de las mayorías al poder del estado. El programa de la concertación no es de manera alguna de construcción de un camino al socialismo. 

Pero bien, no es sólo eso. Es cierto que el mundo ha cambiado y el país también, en estos 36 años post golpe. Pero no sólo ha cambiado en lo que respecta a la dominación de la burguesía financiera y productiva sobre la totalidad del cuerpo social y a la globalización del capital financiero a nivel mundial, no sólo ha cambiado porque el socialismo real sucumbió en casi todo el mundo. 

También ha cambiado, porque ya hace bastante tiempo las luchas sociales han retomado su potencia, se han reconstruido de un modo también nuevo, tanto organizativa como estratégicamente, con nuevos planteamientos y programas, por mucho que los enemigos y adversarios del mundo popular y de los trabajadores digan que esos países han vuelto atrás a modelos desgastados y anquilosados. No es motivo de este artículo hacer un análisis de los procesos ecuatoriano, venezolano y boliviano, por nombrar algunos, pero efectivamente estas experiencias tienen nuevos derroteros y modos de realización con respecto la izquierda de los 60 y 70.

Con lo anterior quiero decir que lo que está pasando con la izquierda en Chile no tiene ninguna relación con la caída del modelo neo monetarista a nivel global, ni con los procesos de lucha de clases a nivel continental ni con las reactualizaciones de la izquierda de América latina, ni con un sistemático y porque no decirlo, científico análisis de la realidad social y del estado de la lucha de clases a nivel nacional.

Tampoco es motivo de este artículo hacer un balance pormenorizado del estado de la lucha política nacional, de lo que en definitiva es la lucha ínter burguesa y la conformación de destacamentos o alianzas de los de arriba. Ya lo he realizado de manera parcial en muchos artículos, lo que requiero reafirmar es que la izquierda histórica ha renunciado a todo análisis y a la acción social y política de construcción de una estrategia revolucionaria con nuevos contenidos y formas de organización del mundo social.

Los dirigentes del PC ni siquiera rozan en sus planteamientos de los distintos Plenos y en sus apariciones públicas, los conceptos básicos de cualquier análisis revolucionario clásico y actualizado.

Se contentan con quedarse en una proclama muy antojadiza de la ruptura de la exclusión de los dominantes y del sistema político que han construido, en una muy superficial caracterización del bloque dominante como más y menos reaccionarios y han realizado los más variados y porfiados intentos, siempre divorciados del mundo social y de la construcción y acumulación de fuerza social, por establecer alianzas con la concertación para romper con el cerco institucional. Además las negociaciones políticas han sido de muy mala calidad: El Pacto por omisión no rindió ningún resultado realmente nuevo y de empoderamiento popular y de la izquierda y tampoco abrió de manera importante flancos de poder nuevo para el Partido y el Podemos. Al respecto lo invito a leer mis análisis electorales en las páginas de Generación 80 en Internet. 

Finalmente y siempre ha sido mi espíritu y también mi estilo, el de elevar el debate, y demostrar que el grupo dirigencial del Partido Comunista no realiza un análisis sistemático y que con sus actos voluntaristas divorciados del mundo social lo que está haciendo es perderse una oportunidad histórica y hacerla perder al pueblo, de realmente construir fuerza social revolucionaria e incidir como un vector en la lucha política de clases a favor de la clase trabajadora. 

Mas encima, con la capacidad que tiene el aparato y la maquinaria dirigencial ha sabido arrastrar a la izquierda continental o al menos a parte de ella a esta especie de supuesta renovación y nueva capacidad de maniobra. tratando de mostrar ya hace mucho tiempo que la concertación y el bacheletismo son realmente progresistas y que construyen un camino de reformas parciales sino al socialismo a un estado de justicia social e igualdad mayor en Chile y que la alianza con esta es una operación política beneficiosa para las mayorías.

Los más preclaros dirigentes de la izquierda continental que aún puedan quedar y los cuadros y militantes que si realizan análisis serios y con vocación de poder, saben que esto es ilusión y que la estrategia de la dirigencia actual del PC chileno, fruto de la falta de análisis riguroso, que se convierte en voluntarismo y aparece como oportunismo y que da como resultado un escaso anclaje de la izquierda histórica en el mundo social y de los trabajadores y una nula capacidad de transformación del estado actual de las cosas, será acaso la última derrota que los viejos actores de la izquierda asestarán a la propia izquierda y al pueblo, dejándolo a merced de las burguesías y de su proyecto neoliberal y capitalista de crecimiento y desarrollo.

lunes, 2 de febrero de 2009

Chile tan violentamente amargo


X Fesal Chain, poeta narrador y sociólogo.


A dos años del bicentenario como república, el sabor del fracaso ya se delecta en este país nuestro, de pensamientos, discursos y acciones siempre rodeando los fenómenos, nunca enfrentándose a las cosas y a las relaciones. Llevamos casi 20 años del triunfo del NO y nosotros los muchachos y muchachas de entonces, hoy cuarentones y bordeando la cincuentena, en muy pocos cambios hemos participado o muy pocos hemos visto, para deleitarnos y sonreír junto a las mayorías. Cambiar la vida, transformar el mundo, son frases que nos parecen más de agitación y propaganda pseudo izquierdizante, que realidades posibles o que hayan efectivamente hecho carne en la vida material de los mayoritarios.

Estaba anoche en un no tan viejo restaurante de Santiago, en su último día ya quebrado, caminando entre la pena esbozada de sus trabajadores, escuchando canciones que hablaban de nuevos negreros y de la libertad de los pájaros. Sinceramente, ya no creía ni en las frases moduladas de los cantores “populares” ni en el público emocionado, tan austeramente emperifollado, pero a los que seguramente los aguardaban automóviles modernísimos o lindas casas en barrios bellos y verdes. Confort tristemente construido a contrapelo de lo que alguna vez fueron sus conciencias de justicia social e igualdad, y muy a caballo en el apoyo al “mal menor”, es decir a una concertación libremercadista, pero con un marcado acento de discurso social y de equidad, en nombre claro está, del realismo de hacer una política y una economía en la medida de lo posible.

Es que la izquierda tradicional, tanto adentro como afuera de la concertación, y esto lo digo y escribo a riesgo de parecer anti izquierdista (al parecer sólo mi conciencia sabe y se regocija en la vieja concepción que ser de izquierda es mear en la sopa del rey y no tomarla sentado a la mesa de los gentiles) esta izquierda, es sencilla y llanamente un fraude mayúsculo.

Dirigentes socialdemócratas concertacionistas que asesoran a los grandes conglomerados económicos o son gerentes de los mismos o que defendieron a Pinochet en el exterior. Dirigentes de la izquierda histórica, que van de la mano de la socialdemocracia liberal y de la arrepentida y que mantienen un discurso “crítico” que justamente comparado con sus actos, no hace más que mostrar su incoherencia y su vacuidad de sentido. Estos últimos que dicen defender a los trabajadores de todo Chile, pero a la luz y a la vista de todo Chile fueron capaces de echar a la calle a trabajadores de sus empresas por armar un sindicato y pedir mejoras salariales. Estos últimos dirigiendo el business show de sus candidaturas en las calles de Nueva York, Santiago y de La Habana y que terminará con gran estruendo y fuegos artificiales en un apoyo al Freismo y su liberal populismo de siempre. Todo en nombre de la lucha contra la exclusión y en busca de uno o dos diputadillos que de nada servirán para detener el modelo liberal, sus leyes antipopulares y el bi nominalismo y menos para detener a la neoderecha concertacionista.

Una izquierda socialdemócrata e histórica que hace muchas décadas el pueblo juzga en las urnas como inconsecuente, que se llena la boca con la palabra “pueblo” pero que se sitúa, se refugia y se mezcla con la misma clase política elitista y lejana a las mayorías y que en el fondo cree que las personas del mundo popular y de la clase media empobrecida, son cultural, política y económicamente discapacitadas.

Eso último no se dice tan duramente, sino de manera periférica, como todo lo que se dice en Chile, con metáforas o eufemismos, disfrazándolo con el lenguaje de la sociología. Así el pueblo o la gente como se le viene a decir ahora, “no son aún concientes de su situación en el mundo de las relaciones sociales de producción” o son “carentes de redes sociales, económicas y culturales” o “no tienen las herramientas de acceso a los bienes y servicios de la modernidad” o son “anómicos, (sin medios ni objetivos)” o “tienen desesperanza aprendida, dada sus carentes condiciones materiales de vida”.

Todos conceptos que esencialmente ponen a las mayorías como incapaces de actuar en política, en economía y en la organización social de sus vidas, a menos que sigan a los preclaros dirigentes. La derecha siempre creyó lo mismo pero como una condición natural de las mayorías, la izquierda ahora lo pone como un atributo histórico, pero que en la vida presente no tiene ninguna diferencia. Ahora el pueblo no puede, pero claro que pudo y solo, cuando tuvo que derrotar a la dictadura, para que esta clase política “de izquierda” se subiera al carro de la victoria popular, arriba de sus hombros y capturara el estado o tratara de comer del raspado de la olla.

Ya no es monopolio de la derecha querer ganar dinero y maximizar utilidades, de la socialdemocracia ni hablar, pero también la izquierda histórica lo hace, partidos y dirigentes arman negocios o se asocian a mercaderes con el objetivo superior de la causa popular, claro que la administración y gestión de esos recursos nunca son manejados por simples militantes o el pueblo mismo, ni tampoco se presentan balances públicos de inversiones y gastos a los que se supone son los beneficiarios. Se parecen mucho estos mecanismos de manejo financiero, a los que la misma izquierda critica por parte de los grupos económicos de la derecha en el sistema de AFP. Y que no se me queden en el tintero aquellos personeros que ya sabiendo que en este país el horno no está para bollos, se han dedicado a los negocios pero en ambientes suficientemente protegidos de la libre competencia, que garantizan utilidades sin el riego de las pérdidas del libre mercado que tanto critican.

Ya no es monopolio de la derecha engañar al pueblo, que no es sino decir una cosa y hacer otra. Toda la clase política lo hace y la izquierda en su conjunto que debería tener una solidez y una superioridad moral de hacer lo que dice y piensa, ya hace rato que ha perdido sus cartas de nobleza al respecto y sólo sus muertos, héroes y mártires en la lucha contra el terror fascista quedaron como ejemplo de realización de una vida superior.

Si la izquierda dice que está en contra del estado burgués, no puede contentarse con participar de él, en cargos que no dependan del voto popular, como es el caso de los consejeros regionales. Si la izquierda dice que está contra el sistema neoliberal, no pude aliarse, ni por consideraciones tácticas a los partidos que lo administran y defienden y usar el libre mercado como lo usaría cualquier empresario privado. Y al menos, si hace negocios, los realice con una ética superior al que critica, siendo transparente en el uso de los recursos frente a sus seguidores y en el caso de los empresarios de izquierda que no sólo busquen espacios y ámbitos tan protegidos, que más que empresarios parecen funcionarios de cualquier estado. Si la izquierda dice que defiende a los trabajadores, que al menos respete a los propios cuando luchan por sus derechos y a los órganos del poder del estado que también los defienden como la inspección del trabajo. Si la izquierda habla de democracia en el país que al menos la practique en sus propios conglomerados y comience a usar el voto universal y secreto para elegir a sus dirigentes y para construir sus programas, estrategia y organización. Si la izquierda habla en contra de la corrupción, que vigile muy fuertemente a sus militantes y que siempre castigue el tráfico de influencias, la malversación de fondos o el robo de recursos públicos por parte de esos militantes que dirigen o pertenecen a aquellas instituciones que manejan o reciben dichos recursos. Si la izquierda habla de igualdad, fraternidad y libertad que practique estos valores entre sus compañeros y camaradas y no conforme castas burocráticas que usan cualquier medio para ahogar las disidencias y monopolizar los espacios y las decisiones. Si la izquierda desdeña el dinero como valor universal, que vivan sus dirigentes y militantes de modo austero y levantando los valores de la humildad, la cultura y la sencillez. Si la izquierda quiere transformar el país y el mundo, que al menos sea capaz de transformarse a sí misma y que construya el mundo y el país a imagen y semejanza de sus valores y actos. El listado podría ser más largo y apunta como siempre a la coherencia entre el decir y el hacer. Que esto parezca tarea de santos no es mi culpa, nadie dijo que ser de izquierda de manera genuina, no era un camino difícil y ciertamente más sacrificado que ser de cualquier ideología. Por lo demás, siempre se puede abandonar aquello que no se es capaz de sostener en la práctica, es más honesto que andarlo acomodando a nuestros particulares intereses.

Que la izquierda y el pueblo vuelvan a los valores esenciales de Allende, de Víctor Jara, de Miguel Enríquez, del Ché, por nombrar algunos, que en suma recupere la concepción del hombre nuevo y se reactualice siempre en sus propuestas políticas, económicas y sociales sin dejar atrás los grandes valores de los hombres y mujeres que dieron la vida por sus ideales, es el único camino de reconstrucción de un proyecto vital y de deconstrucción de aquello que hoy campea en la sociedad en su conjunto y también en la izquierda como parte de ella: los disvalores del mercado, del individualismo burgués y pequeño burgués, del oportunismo político, social y económico-laboral, la mentira y el cinismo, para defender privilegios particulares y egoístas y no aquellos que corresponden a las necesidades y sueños de las grandes mayorías.

Esto que escribo, si es leído por la camarilla de siempre, los que viven de la política y se sirven de ella, los que andan vociferando palabras y no actuando como proclaman, será claramente juzgado como un discurso ultraizquierdista extremadamente purista que se sitúa en la vereda del enemigo. Para los demás, la clientela obsecuente, como una posición resentida e ingenua. Los primeros no me interesan, se quienes son y como debemos combatirlos, entre otras cosas con artículos como estos y no escribiendo sobre el sexo de los ángeles. Los últimos me generan un cierto resquemor y una desesperanza. En un país en el que no se dicen las cosas por una seudo madurez y responsabilidad, que no es si no miedo a perder favores, privilegios políticos, fondos públicos, el trabajo o a quedar solo sin redes de apoyo, las voces de los temerosos o acomodados de siempre juzgando aquello que no son capaces de decir y menos de hacer, aunque lo piensen, son el silencio cómplice que permite la existencia de los primeros, su reproducción y dominio. Siempre los dominantes necesitan de sus esbirros.

Cuando los chilenos y chilenas, despierten del sueño abrumador, pierdan el miedo, dejen de apegarse a una falsa seguridad, y especialmente aquellos que se dicen de izquierda asuman su camino y entiendan que éste es de sacrificio y honestidad, cuando comiencen a decir lo que piensan y actúen en consecuencia, sin importarles nada más que los valores superiores de convivencia que desean hacer reales para la sociedad completa, cuando sepan que sólo corriendo riesgos y perdiendo todo aquello que la sociedad burguesa y neoliberal ofrece como cuencas de colores, serán capaces todos y todas de construir un país, desde el esfuerzo y la responsabilidad propia, no perfecto, probablemente más pobre, pero más justo e igualitario y sin el sabor amargo de la violencia sistemática de la dominación de los mediocres, que les roban la libertad y los embaucan con sus discursos falsos, a cambio de las mismas monedas de oro que recibió Judas en su traición. Cuando los chilenos y chilenas de izquierda rompan la brecha entre sus palabras y actos, el pueblo comenzará nuevamente a apoyar el camino que Allende, Víctor, Miguel y el Ché soñaron alguna vez.

Si hay mujeres y hombres que en esencia comparten estas someras reflexiones, no sólo podremos decir que aún tenemos patria ciudadanos, sino que la semilla que plantaran hombres y mujeres sencillas que dieron la vida por las ideas de una izquierda consecuente, no han caído en el desierto, y entonces todavía podremos gritar al viento y al mundo que de verdad vive el sueño, que de verdad sobrevive en nuestros corazones la ansiada revolución y aquel socialismo popular y libertario, compañeros y compañeras tan queridas.

Que el pueblo juzgue mis palabras.

martes, 13 de enero de 2009

LOS PALESTINOS DE HOY SOMOS LOS JUDIOS DE AYER


La estrategia es vieja y conocida, pues proviene de la Nakba misma. (…) negar toda responsabilidad histórica e inculpar a las víctimas de su suerte.
Luz Gómez García, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid.


x Fesal Chain, poeta, narrador y sociólogo
EXCLUSIVO PARA PERIÓDICO MARCHA

Conversando con un buen amigo, en cuanto al enfoque de este breve artículo, me di cuenta de una cuestión extremadamente importante para quienes defendemos la causa palestina. Y que no es otra cosa que ya la antigua disputa entre quienes ejercen despiadadamente la violencia política sin mayores fundamentos que la clásica demonización del oponente, más allá de los hechos y quienes nos hemos visto obligados a pensar, repensar y apoyar la legitimidad de la violencia como defensa frente a la agresión de facto de poderosos y dominantes.

Mi amigo, quien no tiene en absoluto una posición pacifista ingenua, me decía que en principio había que estar siempre en contra de toda violencia política y que en el caso de que, como última opción se tuviera que actuar desde ella, saber que se hacía contra dichos principios y que en algún momento había que realizar actos reparatorios frente a la agresión, los daños y las muertes provocadas.

Esta conversación me recordó el discurso de Susan Sontag con motivo de la entrega del Premio Oscar Romero, patrocinado por la Capilla Rothko, a Ishai Menuchin. Aquí la Sontag defiende claramente el principio de que “está mal oprimir y humillar a todo un pueblo; despojarlo sistemáticamente de su justo techo y alimento; destruir sus habitaciones, sus medios de vida, su acceso a la instrucción y a la atención médica, y su capacidad para reunirse. Que estas prácticas están mal, a pesar de las provocaciones”. Y a su vez de que la oposición o resistencia a estas prácticas debe ser no violenta y peligrosa.

Mi amigo defiende el principio de la no violencia y la Sontag tanto el de la resistencia al terrorismo de Estado como los métodos no violentos de lucha. Que me perdonen ambos. Lo que defiendo por principio siempre y en la práctica cuando corresponde, es la oposición sin dudas a todo terrorismo de estado, que usa los medios y herramientas más modernas y de la más alta tecnología, sus aparatos de seguridad e inteligencia y su redes diplomáticas para dominar a un pueblo o desarmado o con una bajísima capacidad de reacción militar. A la vez que, por principio defiendo el derecho inalienable a la defensa por todos los medios y la rebelión armada de este pueblo y sus instituciones legales y legítimas como en el caso palestino, contra el cruel y despiadado colonizador.

Así desde mi perspectiva, es imperioso comprender desde el Genocidio sobre Gaza por parte de Israel, los verdaderos alcances de esta masacre, lo que a mi juicio y para muchos analistas internacionales no es sino la expresión más brutal de lo que ha sido un programa sistemático y planificado de exterminio de todo un pueblo, y la ocupación de su territorio, sólo igualable a las políticas nazis del siglo pasado.

Y tal como lo afirmara Mónica Prieto corresponsal del Diario El Mundo de España para Israel y los territorios palestinos, es necesario también desmontar la construcción simbólica y comunicacional en torno al denominado “conflicto palestino-israelí” y desde este ejercicio comenzar a comprender lo real. Partamos por esto último.

La antigua historia

La violencia política y militar en los territorios palestinos tiene una larga historia de 60 años y más. En 1947 la ONU particionó Palestina en 2 Estados. Uno judío que representaba el 55% del territorio y otro palestino, que representaba el 45% de este. En 1947, los judíos sionistas crearon distintos grupos terroristas y paramilitares tales como Haganá, Stern e Irgún. Estos grupos se apoderaron del 78% del territorio, expulsando a más del 75% de la población. Los palestinos nombraron a esta ocupación de 1947-48, Al Nakba: la catástrofe. En 1967, el estado de Israel, se apoderó del resto de Palestina. Hoy el pueblo palestino y sus dirigentes políticos sólo demandan que Israel se retire de las tierras ocupadas en 1967, para establecer el estado palestino en el 22% del territorio global.

La historia reciente, la Franja y su bloqueo

La Franja tiene apenas 360 Km.² y está habitada en condiciones infrahumanas por cerca de 1.500.000 personas. Es hoy el lugar de la tierra con mayor densidad poblacional. Este territorio junto a Cisjordania son los únicos que le quedan al pueblo palestino como propios, en la larga y cruel historia de ocupación de Palestina, por parte del Estado terrorista de Israel.

El 6 de marzo del 2008, según informes de distintas Organizaciones de Derechos Humanos se consideró que la situación de la población de la Franja de Gaza es la peor desde la Guerra de los Seis Días, calificándola a ésta como "una cárcel". Según los informes, el bloqueo que ha supuesto el corte del suministro de electricidad, combustible, mercancías y agua, llevado a cabo por el Estado de Israel, ha llevado a que éste territorio dependa en un 80% de la ayuda humanitaria extranjera.

Este bloqueo y aislamiento, que contempla a su vez un muro a lo largo de toda la frontera con Israel, fue impuesto por el estado judío, en el mismo momento en que el Movimiento de resistencia islámica Hamas ( Harakat al Muqawamat al Islamia ) obtuvo su triunfo electoral en enero del 2006, del orden del 65% de la votación total en los territorios palestinos. Primero, con la retención de fondos a los territorios palestinos, luego con la detención y encarcelamiento de la totalidad los parlamentarios palestinos de Cisjordania y Jerusalén y finalmente con la promoción de Washington de la guerra civil entre palestinos y sus distintas fracciones políticas.
Así “el líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Abu Mazen, (Mahmud Abbas) se negó a entregar el control de las fuerzas de Seguridad a Hamas, que organizó sus propias fuerzas. Los choques aislados entre ambas facciones se sucedieron durante casi un año y medio, hasta que en junio del 2007 derivaron en una corta guerra intestina. A los islamistas les bastaron pocos días para expulsar a Al Fatah. Abu Mazen disolvió el Gobierno electo de Hamas para nombrar otro Ejecutivo, tachado de ilegal por algunos expertos palestinos (…) y dividiendo 'de facto' los dos territorios palestinos”.

Los actuales sucesos o todos contra Hamás

Desde el cuatro de enero de este año, el ejército israelí lleva ya 17 días de ataques por aire mar y tierra a la Franja de Gaza y sus habitantes. La ocupación terrorista del Estado de Israel ha provocado 1000 muertes palestinas, 450 de los cuales son civiles inocentes, incluyendo niños y mujeres, en tanto los heridos ya superan los 4.500.

En un excelente artículo del Diario el País de España, el periodista Juan Miguel Muñoz afirma frente a estos hechos: “Pero Israel no está solo. Ni mucho menos. Si Estados Unidos ha justificado la agresión a la Franja desatada el sábado y la Unión Europea no va más allá de los habituales llamamientos a la contención, la reacción de los países musulmanes es cuando menos tibia. El régimen sirio (sólo) ha suspendido las conversaciones indirectas con Israel. (…) Las condenas de los dirigentes árabes suenan a gestos para la galería. Sobre todo en Egipto y Jordania, los países que firmaron acuerdos de paz con Israel y que siguen muy de cerca los avatares en Palestina. Un negociador de la OLP aseguraba recientemente a este diario que los militares jordanos eran partidarios desde hace ya tiempo de asestar un tremendo golpe a Hamás al precio que fuera”.

Se comenta además en los distintos medios internacionales que la postura de Abu Mazen ha sido pusilánime y de mera diplomacia blanda, en la medida que nunca ha visto con malos ojos una derrota militar del Hamás, que le permitiría volver a gobernar Gaza, bajo la lógica propia de los consensos con el mundo árabe pro israelí y con el propio Israel, como de hecho lo hace en la Cisjordania.

De esta manera, como lo afirma Dagoberto Gutiérrez, columnista del periódico Colatino de El Salvador: “La ocupación militar de Gaza equivale al derrocamiento del gobierno de Hamás y al establecimiento de un régimen pro Israelita, bajo sus reglas, dictados e intereses”

Algunas conclusiones a propósito de lo real

El conflicto político palestino-israelí no es tal. Es como si afirmásemos que el Holocausto Nazi, era “un conflicto judío-alemán”. La antigua historia y la reciente lo confirman. Desde 1947 a la fecha lo que ha habido es una persistente, planificada y sistemática agresión terrorista del Estado judío sobre la población palestina. Existen las víctimas y los víctimarios y los víctimarios tienen una responsabilidad mayor. No se trata de caer en los mismos juicios demonizadores del adversario o enemigo. Estamos hablando de los hechos, tan difíciles de mostrar en un artículo de un diario. Pero no menos ciertos por ello. Ya he descrito el bloqueo de Gaza frente al triunfo legítimo de Hamás y las condiciones infrahumanas en que el estado de Israel mantiene a la población. Otro ejemplo puntual respecto de esta afirmación es que “según datos del Ministerio de Defensa israelí, la ONG The Israeli Project calcula que 23 israelíes han muerto entre principios de 2001 y el verano de 2008 a causa de los proyectiles palestinos. Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, en ese periodo 3.800 palestinos han muerto por ataques israelíes, de los cuales casi 850 son niños. Ejemplos hay mucho a pesar del silencio de los medios occidentales pro judíos. En una entrevista de julio del 2006 publicada en el Blog del periodista Hernán Zin, a Yehuda Shaul, militar israelí, fundador de la ONG Rompiendo el silencio, este afirma: “Y no ves a los palestinos como seres humanos, los ves como animales. Entras a su casa durante la noche, los despiertas, les gritas, las mujeres allí, los hombres allí, y rompes todo. (…)Si encuentras en la noche un paquete sospechoso que puede ser una bomba, llamas al primer mohamed que encuentras en la calle y le dices que lo abra. Podrías llamar a un experto que lo desactivase, tardaría diez minutos en venir, pero mejor hacer que un palestino se juegue la vida, ya que para ti es lo mismo, no lo ves como un ser humano”.

Acaso estas palabras suenan muy suaves frente a lo que hemos visto estos últimos 17 días, una foto habla más que 1000 palabras, Si existiese un verdadero conflicto entre dos bando de igual capacidad no habrían pasado las cosas que pasaron en Gaza, no hay conflicto sino ocupación política y militar de un país sobre un pueblo indemne con bajísima capacidad de reacción militar. Un país que tiene como aliados a las grandes potencias mundiales, a los países árabes, a las propias fracciones palestinas de centro y derecha y a la prensa mundial. Y que además cobardemente se ha escudado en su propio Holocausto para justificar las acciones criminales y de crueldad más aberrantes contra un pueblo en los últimos 60 años, solo comparable al genocidio en Bosnia y al propio genocidio Nazi.

Sólo estos últimos sucesos acaecidos en Gaza bastarían para que Tribunales Internacionales de Derechos Humanos juzgasen a los dirigentes políticos y militares judíos por crímenes contra la humanidad en un nuevo Nuremberg ejemplarizador. Mientras esto no suceda y mientras el estado judío continúe en su implacable Programa de exterminio, no sólo es justo sino necesario e imperioso que la totalidad del pueblo palestino, sus agrupaciones sociales, políticas y militares, hagan una resistencia por todos los medios posibles para defenderse de la agresión criminal judía y lograr establecer un Estado Palestino democrático y fuerte, tanto económica, social, política y militarmente.

Citando a John Brown quien escribió lo siguiente para Iohannes Maurus y fue editado en Rebelión este mes de enero del 2009: “Si se quiere ser realmente solidario con Palestina, hay que desear la victoria de Hamas. Apoyar políticamente a esta organización no es traicionar ningún ideal democrático, sino apoyar la resistencia y la existencia misma de una población que corre el grave riesgo de ser exterminada primero políticamente y después físicamente. Apoyar el actual proceso de paz es defender el exterminio y negar a los palestinos el derecho a resistir y a liberarse del colonialismo racista que asola su país. (…)

Creo necesario que se libere la solidaridad con la lucha palestina, que se reconozca explícitamente el derecho a la resistencia incluso armada. Que se reconozca este derecho (…)Esto supone, dentro de un esfuerzo general por quitarnos de encima las legislaciones de excepción antiterroristas que pretenden ahogar la disidencia política, que se elimine a Hamas y al conjunto de la resistencia palestina de todas las listas de organizaciones terroristas. Y por pura coherencia, que se incluya en ellas a Israel con todas las consecuencias”.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

La filosofía, la sociología y la izquierda burocrática-funcionaria

Filosofía es crear conceptos, sociología es develar el mundo social como realmente funciona más allá de los discursos, creencias y pasiones. Ambos conocimientos poseen un atributo fundamental, el efecto teoría, es decir el crear mundos nuevos a través de la conceptualización de realidades y de la develación del mundo no como lo vemos sino como efectivamente opera. Esa es la lucha teórica, que no es sino la lucha política esencial. La transformación del mundo tiene mucho más que ver con crear conceptos y develar verdades a partir de la realidad, que sin son verificables en la práctica, siempre conducirán a acciones políticas de transformación, que con andar correteando entre los pasillos palaciegos o andar declamando mentiras sociales o meramente creencias y pasiones carentes de toda realidad. Si la izquierda es el 5% de las fuerzas sociales del país, se hace muy difícil creer en los discursos grandilocuentes de los dirigentes de la izquierda histórica, de levantar "una alternativa de izquierda en Chile, alternativa al neo liberalismo, (desde la cual) vamos a luchar por un nuevo tipo de gobierno, de democracia y de justicia social". No hay alternativa de izquierda en Chile, no habrá y lo sabemos todos, nuevo tipo de gobierno, de democracia y de justicia social. Levantar programas y alianzas desde el 5% y a partir de buenos deseos, es levantar polvo en el desierto. Pero esto no sería todo. Si se ha de levantar alternativas de deseo, carentes de toda realidad, que éstas al menos no corran medio tiempo, sino el partido completo. Y he aquí la segunda cuestión: todo lo que haga la izquierda histórica en Chile en torno a la batalla presidencial se diluirá en el segundo tiempo o vuelta, cuando ella misma llame a votar por el neo liberalismo de izquierda.Así planteadas las cosas hay un doble engaño,un auto engaño de los dirigentes, un engaño a los 400.000 seguidores de la izquierda y a parte del país que alguna vez llegó a ser un 50% del electorado nacional. Yo los invito a pensar estas cuestiones antes de apoyar candidaturas o alinearse a los cantos de sirena, por muy bellos y sinfónicos que suenen. Y no traten de hacer estrategias y tácticas con alternativas fracasadas de antemano. Si el camino de construcción ofrecido, al evaluarse con inteligencia, no avanza ni un ápice con respecto al 5% promedio o avanza escasamente y si de avanzar se convierte en una carta blanca a la concertación para seguir gobernando y administrando el neo liberalismo, sería hora de que el pueblo de izquierda más que andarse alineando por alinearse, se convocara para comenzara a pensar en el relevo de la dirigencia. Necesitamos líderes políticos y sociales, con audacia y capacidad de crear conceptos y develar verdades que tengan firme asidero en la realidad y que se conviertan a su vez en acciones políticas eficaces , con capacidad de construir fuerza social y política de izquierda. Necesitamos en suma, una clase dirigente lúcida que emplazando una teoría con capacidad de lectura de lo que realmente pasa y de la sicología del pueblo, logre coordinar lo existente y convertirlo de energía aún latente en fuerza social y política competente y con vocación y capacidad de poder. Este último camino no ha sido, no es, ni será rápido ni de resultados mágicos, será arduo, duro, difícil, porque primero que todo, todos y todas debemos ponernos en disposición de empezar a pensar el mundo social y a inventar conceptos y acciones acordes al mundo social existente, pero que a la vez prefiguren el proyecto de las mayorías. Eso requiere ser los mejores. Es difícil, no cabe duda, pero al menos no es un camino de ilusiones, de dirigentes con limitada capacidad teórica y política, que esta bueno decirlo, desde la burocracia funcionaria, nos han llevado de derrota en derrota hasta convertirnos en una muy limitada franja social refractaria con nula capacidad de maniobras. En cuanto a lo que hay que hacer, será motivo de un segundo artículo.

lunes, 15 de diciembre de 2008

El pueblo organizado puede contra la “maquinaria” de Piñera


x Bruno Sommer Catalán
para El Ciudadano


Mientras la derecha, a puertas cerradas, ya ha definido como su candidato presidencial a Sebastián Piñera, uno de los mil hombres más ricos del mundo, la Concertación desgastada busca desesperadamente torcer la mano con nombres como Eduardo Frei y José Miguel Insulza.

En las encuestas el ex presidente y el Panzer, aparecen muy por abajo del especulador que figura como favorito en las mediciones, y que la coalición gobernante tenga posibilidades reales de mantenerse en el poder, una posibilidad cada vez más lejana.

Ante el panorama, en que la Concertación se ha dedicado a administrar el modelo económico y constitucional heredado de la dictadura, sin asco, para conducir una seguidilla de gobiernos de centro derecha, de los más vende patria que haya tenido la historia de Chile, el pueblo se encuentra totalmente confundido.

La imagen o referente de izquierda se ha perdido en nuestro país en manos de partidos que han actuado como meros espectadores del show, comulgando con el modelo neo liberal y pactando por migajas, sólo tibiezas suelen verse, no obstante, el espíritu de una izquierda Allendista y Bolivariana, hoy triunfa por Latinoamérica junto al pueblo y hombres valerosos en países como Paraguay, con Lugo, Bolivia con Morales, Venezuela con Chávez y en Ecuador con Correa. Digno es de destacar el coraje de una mujer en Argentina, Cristina Fernández, quien se ha atrevido a estatizar los fondos de pensiones de su país, coraje que ha faltado en casa.

Son los errores de visión política de los gobernantes que favorecen al poderoso y nos perjudican como pueblo, son las seguidillas de acciones que desprestigian a los partidos mostrándolos como incapaces de recoger el fervor popular, lo que hace que los diálogos que hoy tienen un grupo importante de ciudadanos(as) del país, nos esté llevando a reorganizarnos mediante acciones comunicativas, redes y acción directa para avanzar hacia la concreción de soberanía popular constituyente, desoída por quienes llevan la batuta.

El gobierno que supuestamente iba a ser ciudadano, donde todos íbamos a construir el territorio para vivir después del Bicentenario, está siendo casi entregado en bandeja al poder de las corporaciones y los capitales transnacionales que es lo que representa el señor Sebastián Piñera.

Parece no haber alternativa para el más de millón y medio de jóvenes no inscritos aún en los registros electorales, en los que cientos de miles no se inscribirán nuevamente si el contrincante es más de lo mismo, es decir nace de la Concertación.

No obstante hombres como Alejandro Navarro y Jorge Arrate, aparecen como figuras de una nueva izquierda, los comunistas abanderando a Guillermo Teillier, han dejando en segundo plano a leoninos como Cristián Cuevas con más de los necesarios 35 años de edad, pero nadie sabe qué tan amplias puedan ser las primarias del pueblo de Chile, aquellas que se está llamando para marzo y para las cuales recomendaríamos como fecha un primero de mayo del 2009.

Otros hombres que suenan para la lista popular son Nelson Ávila y El ex juez Guzmán, Marcel Claude y el profesor Eduardo Artés, quién sabe si hasta los Radicales enarbolando un radical y masón, con José Antonio Gómez, se atreven a dar un paso al lado izquierdo.

Nos preguntamos quienes serán los hombres que con programa popular, el pliego del pueblo y su llamado a entrar en estado de asamblea constituyente al año de asumir, compromiso en mano, serán capaces de participar de esta primaria para valientes.

¡Atención! que no se trata de electoralizar todo, no se busca sólo Presidente, si no traspasar el poder a la Ciudadanía que pueda ser partícipe del proceso de un nuevo contrato social, la redacción de una Nueva Constitución.

Ardua tarea para neófitos de la polis, simples mortales que nos organizamos para dar la batalla por la vida. Millones de chilenos y chilenas de la mayoritaria clase trabajadora asalariada de regiones y la capital, explotados(as) que ya sabemos lo que representa Piñera y lucharemos por educar a esa idiosincrasia que por “tirarse el peo más arriba”, se define por la derecha, sin saber lo que encierra su doble ética.

Estamos a tiempo Chile querido, de torcer la mano al destino.

lunes, 8 de diciembre de 2008

LOS DEMOCRATICOS EN PLENA CRISIS

x Fesal Chain

El escenario político electoral se muestra relativamente ordenado, a pesar de los movimientos maniacos de los partidos y los precandidatos y candidatos. Aunque para la concertación y la izquierda se confirman los elementos de crisis profunda. El pinochetismo y el transformismo de la derecha llevan a Piñera y eso será así hasta la confrontación presidencial. El neo liberalismo de derecha ya tiene su candidato, su programa y organización y está en campaña hace bastante tiempo. 


La Des concertación

Tal como lo afirmara en mi artículo "El liderazgo de Ricardo Lagos", "el escenario que generó Lagos (...), fue de una mayor confusión y desorganización en la concertación. (...) Creó una verdadera paradoja entre su tratar de ordenar el escenario y las consecuencias de sus palabras. Así en un solo acto del lenguaje, no logró ni su liderazgo ni ser el ordenador, ni la unidad de la coalición, para finalmente desistir de su candidatura. Así la concertación, no tiene propuesta nueva que ofertar: ni programa, ni estrategia, ni organización, ni candidato único. 

El neo liberalismo de izquierda y la izquierda histórica en las alturas

Por otra parte surgen intentos de liderazgo desde el neo liberalismo de izquierda o desde el populismo socialista, ya un tanto marchitos. Insulza que claramente no logrará ser el candidato único, ni por secretaría, ni por primarias al igual que José Antonio Gómez del PRSD. Arrate con una propuesta claramente deslegitimada en el seno de la concertación, con su ampliación hacia la izquierda comunista y extra parlamentaria y la propuesta de creación de un conglomerado nuevo con una propuesta programática ya esbozada en el documento que firmaran comunistas y socialistas y pepedés antineoliberales hace algunos meses atrás, en donde entre otras afirmaciones se pretende rescatar el primer programa incumplido de la concertación. Por otra parte Navarro y su movimiento MAS, que valga la redundancia, a lo más es un saludo inicial de una propuesta pretendidamente desde la base y desde un socialismo antineoliberal en ciernes. 

Ahora bien, la cuestión es clarificar el escenario real, más allá de las declaraciones de los actores.El lenguaje no es la realidad aunque pretenda configurarla y la política de los partidos y actores no son los manifiestos y la retórica, sino los actos presentes y futuros y su historia. 

Pretender creer que los mismos políticos concertacionistas desde dentro, desgajados o a punto de desgajarse del bloque oficialista podrán levantar una alternativa distinta a lo que se ha hecho en los últimos 20 años, es ilusorio. 

Arrate por mucho que se declare crítico al sistema, fue Ministro de la concertación y antes fue el delfín del padre de la renovación socialista, Carlos Altamirano, un díscolo permanente, pero que a la hora de saber cuantos pares son tres moscas, siempre se alineó a la concertación tal cual la conocemos. Los firmantes del famoso manifiesto crítico son todos personeros de la concertación, actualmente militando y comunistas de la cúpula que levantaron su Pacto Por Omisión fracasado en la práctica, si uno analiza los datos duros. Navarro aunque se rebele frente al establishment, ha declarado a los cuatro vientos su lealtad al gobierno neoliberal de Bachelet hasta sus últimos días de ejercicio. Con respecto al PC su propuesta más allá de ahistórica, lo que avala es la autopercepción y el autoreconocimiento de su derrota como partido eje y generador de una política de izquierda antineoliberal y autónoma.

Así el escenario de alternativas de izquierda a la concertación se constituye desde ella, y va desde el despliegue de elementos aún presentes en ella , como el arratismo en una incipiente alianza con la izquierda histórica del PC que pretende convencer a sus militantes y convencer al país de que estamos en el mismo escenario del Frente Popular y que lo único válido políticamente hoy es detener a la derecha y no construir alternativa, hasta cuadros desgajados recientemente que también plantean una estrategia similar a Arrate y que más allá de los discursos desde ya incoherentes (salirse de la concertación y apoyar a Bachelet) habrá que ver como se emplazan realmente. 

Pero lo más grave de la crisis y lo triste de esta historia, es que todo este movimiento inicial tanto del neo liberalismo de izquierda como de los supuestamente críticos, queda anulado desde sus inicios por los mismos actores. Hablando claro, ¿Para qué tanta parafernalia de la izquierda neoliberal de Insulza y Gómez y de la izquierda supuestamente crítica, la arratista, la navarrista y la teillierista, si al fin y al cabo ya todos sabemos su libreto: que terminarán subsumidos al freísmo los primeros y llamando a votar por Frei los primeros y los segundos, para parar al pinochetismo?¿Es esa la tremenda alternativa de izquierda en Chile, jugar a una supuesta autonomía o a criticar duramente, para terminar apoyando a lo que se critica? 

El Freismo

Frente a la izquierda concertacionista y extraconcertacionista como un todo, se levanta la alternativa de Frei, que tiene un liderazgo propio y favorablemente para él y sus cuadros, superior a la desgastada DC, el partido más golpeado de la coalición, no sólo electoralmente sino política e ideológicamente. La DC y no es misterio, ya no es alternativa de cambio para nadie, sino un partido en decadencia por más que sus actores pretendan lo contrario.

Un balance inicial

El auto denominado progresismo en su conjunto, ha sucumbido a su propia historia e inconsecuencia, al tratar en 20 años de administrar el modelo neo liberal y se encuentra hoy en el marasmo. Su única carta es el caudillo de un partido desmoronado y una coalición desintegrada que siguiendo la lógica de que no se hará en el futuro lo que no se fue capaz de hacer en el pasado, representa más de lo mismo, pero esta vez en las peores condiciones de gobernabilidad futura. Y la izquierda extra concertación, además de caer a niveles bajísimos de apoyo popular desde 1973, caerá además en la ilegitimidad de apoyar primero a líderes críticos y desgastados que provienen de la misma concertación y lo más grave sucumbirá en la derrota ideológica y probablemente electoral, cuando apoye a Frei en la segunda vuelta. 

Algunas conclusiones, Marx, el pueblo y el partido comunista

Los democráticos burgueses y pequeño burgueses y los democráticos populares no dan pie con bola. Y la explicación es simple, no es como dice Ricardo Nuñez una cuestión de ordenamiento interno para no autoinflingisrse una derrota histórica. Eso sería simplista. El problema de los democráticos, de todos, es que durante 20 años han insistido en comandar la sociedad chilena con un programa neo liberal y su administración del modelo es actualmente ineficiente e ineficaz. No basta comparar el período concertacionista con la dictadura y enarbolar éxitos. Ese es un ejercicio de auto engaño y engaño al pueblo en su conjunto. Si la concertación no hubiera sido capaz de al menos optimizar el modelo pinochetista, que entre otras cosas pudo hacer por la existencia del mismo, no habría durado ni siquiera un período presidencial. 

Y al respecto, no debemos nunca olvidar a Marx quien, con otras palabras, afirmara que cuando las relaciones sociales (de producción) son un freno al desarrollo de las fuerzas productivas, se abre un tiempo de revolución social. Usando básicamente la misma lógica de las cosas, Pinochet cumplió un ciclo de vida política, cuando su dirección comenzó a frenar el desarrollo de las fuerzas productivas del modelo neo liberal de derecha. Hoy el progresismo en su conjunto y la izquierda histórica, que paradojalmente se alía a la concertación en plena crisis de dirección política, comienzan a perder el poder político y la dirección del modelo de neoliberalismo de izquierda, cuando son en efecto un freno al desarrollo de las fuerzas productivas del mismo. 

Lo que está claro hasta ahora, es que el bloque hegemónico está en una crisis terminal, que su dirección política del modelo está agotada y que el pueblo en su conjunto, ilusoriamente comienza a avanzar junto a la alternativa del neo liberalismo de derecha. Lo que está sucediendo hoy es reponsabilidad de la concertación en su conjunto, de los sectores críticos y del partido comunista. cada uno por razones distintas, los primeros por su obstinada vocación neo liberal, los segundos por su desgaje populista que en ningún caso será la construcción de una alternativa radicalmente distinta a los primeros.

Y los últimos, la izquierda histórica, será responsable de que la derecha gane con amplia base social, por su nefasto diagnóstico de la situación política nacional, de creer que se puede avanzar con el neo liberalismo de izquierda y los socialistas populistas, para golpear al neo liberalismo de derecha y así construir una plataforma autónoma de los populares y una alternativa de cambios. 

Al respecto, el partido comunista, desgraciadamente emplaza una estrategia errada, que lo único que hace es abandonar a las masas a su suerte, con esta subsumisión a los populismos y al bloque social demócrata neo liberal, tal como lo plantié en el artículo "Porqué estamos en una coyuntura crítica": El abandono del partido comunista de las tesis antineoliberales generarán un abandono completo de la izquierda histórica de un programa y una estrategia popular de salida al capitalismo neo liberal y lo que es más grave, un abandono completo de los sectores sociales críticos al neo liberalismo y empujará a millones del mundo popular a ser, por una parte meramente ciudadanos, que a lo más podrán elegir entre dos modelos de neo liberalismo, que sólo se diferencian por sus comandos o destacamentos, y por otra parte a ser una masa informe fuera del sistema político-electoral, no sujeta ni a conducción ni a representación ni a la construcción de un poder autónomo de la élite.